Rescataron a este cachorro y todo le daba miedo hasta que hizo un amigo inesperado

Hoy os traemos una de esas historias que saca nuestro lado más tierno. En esta ocasión os vamos a contar el periplo de un perrito recién nacido de la raza Shih-tzu, que tras haber sido rescatado de un criadero ilegal donde lo tenían abandonado y maltratado consiguió una segunda oportunidad de la mano de una protectora. Resulta que nuestro amigo, además, tuvo la suerte de cruzarse por el camino con otro pequeño que había pasado por una historia similar, sólo que éste era nada más y nada menos que un gatito de apenas un par de días de edad. Su nombre es Ruggles, y mutuamente consiguieron darse apoyos y soliviantar de alguna manera sus duros comienzos, demostrando así una vez más cómo ese mito de que los perros y los gatos son enemigos no es más que eso, un mito.

En el vídeo podemos ver cómo ambos animalitos juegan de manera muy cariñosa con una pelotita y los zapatos de la cuidadora. Es adorable ver cómo el perrito aún no sabe andar bien y se va cayendo constantemente. Y es que no es de extrañar, ya que es tan pequeño que apenas mide un palmo de la mano.¡Adorables!

Rápidamente ambos consiguieron ser adoptados por familias que en esta ocasión sí les iban a dar el cariño y los cuidados que necesitaban y merecían, por lo que al final la historia de estos dos pequeñines ha tenido un final feliz. No obstante recordemos cómo esto, lamentablemente, no es lo más habitual, ya que en las protectoras de animales y en las perreras conviven diariamente miles (millones) de animalitos echados de sus casas que buscan impacientemente una nueva familia que confíe en ellos. Por ello recordad, una mascota no es un juguete, es un miembro más de la familia; y si queréis o necesitáis una acudid a una perrera o protectora, no compréis en criaderos.