Cómo bloquear una puerta de hotel con un tenedor

La seguridad en los hoteles es importante, y si estamos hablando de hostales o albergues en zonas poco concurridas y con potenciales peligros más aún. De ahí que mantener la privacidad en la habitación por la noche se convierta en un punto esencial, pues a ciencia cierta no se puede saber si un ajeno querrá entrar “de visita” en medio de la noche y agenciarse con lo que se encuentre. Por ello la razón de que existan diversos sistemas de seguridad aplicados por los hoteles en las habitaciones; pero claro, no en todos los hoteles, y menos aún en los del tipo que comentábamos al inicio. ¿Cómo solucionar este problema? Muy sencillo, utilizando un tenedor.

 

Así es, para garantizar nuestra privacidad en los hoteles no hace falta más que un simple tenedor metálico; éste realizará un bloqueo efectivo de la puerta. Un sistema útil, fácil de llevar a cabo, y que se ha planteado con mucha imaginación. En el vídeo podemos ver cómo Phil Crockett , el autor de la idea, explica paso a paso el procedimiento.

 

Lo primero que hay que hacer es conseguir un tenedor metálico con las púas largas, de aproximadamente 5 cm. Ésto será importante, así que ojo al escogerlo. Lo siguiente que habrá que hacer es doblar la punta de los pinchos en un ángulo de 90º a 2 cm del extremo; es decir, que la punta forme una esquina. ¿Cómo hacer ésto? En el vídeo el autor utiliza un tornillo de mesa para fijar el tenedor y posteriormente golpea con un martillo; pero a decir verdad se puede hacer más fácil recurriendo a un alicate. Una vez hecho el doblado hay que serrar el mango del tenedor aproximadamente a una distancia de 7 u 8 cm desde donde se sitúa el ángulo de 90º. Y ya está hecho.

 

Para utilizar el sistema primero de todo hay que garantizar que el mango cortado pueda pasar sin mayor problema entre los pinchos del tenedor, por lo que es recomendable comprar un tenedor sin gravados decorativos. Es sí, de un metal medianamente resistente. Básicamente habrá que meter las púas en el agujero del marco donde encaja la cerradura, con el cuerpo hacia el interior de la habitación; y finalmente colocar el mango cortado cruzando entre los pinchos que se han encajado en el hueco. Si os fijáis el mango bloqueará la puerta de una manera muy básica, pero simple de ejecutar y efectiva, que es lo más importante.