Cómo hacer leche de almendras en casa

Hoy en día podemos encontrar varios tipos de leche en el supermercado, siendo las más frecuentes las de origen animal: leche de vaca entera, semidesnatada, desnatada, sin lactosa o de cabra, y en situaciones muy específicas incluso tenéis suerte y encontráis de oveja. Ahora bien, como bien sabréis si os habéis fijado un mínimo a la hora de ir a hacer la compra en el supermercado o en vuestra tienda de barrio existen otro tipo de leches, las de origen vegetal. Son productos elaborados a base de soja, avena o almendra, que tienen un sabor muy agradable, una carga nutritiva muy potente y lo que quizá es más importante, no portan lactosa, por lo que quienes tienen intolerancia a este azúcar natural de la leche tienen donde escoger.

 

Ahora bien, este tipo de leches no son nuevas, ya que en épocas tan tempranas como la Edad Media ya era habitual su consumo; normalmente porque tener acceso al ganado no era tan fácil como a día de hoy, que vivimos en una sociedad industrializada donde todos estos detalles que antes serían impensables han acabado siendo reales.

 

Eso sí, para hacer la leche de almendra no hace falta recurrir a toda esa parafernalia tecnológica, uno mismo pueda elaborarla de manera natural y sencilla en casa; y en el vídeo que acompaña a este post abajo, podéis ver cómo. Os adelanto que muy complicado no es, la verdad. Básicamente necesitaréis una licuadora, un colador, almendras dejadas a remojo en el frigorífico durante la noche, esencia de vainilla y agua, preferiblemente de botella. Con el remojo lo que hacemos es que el jugo de la almendra se mezcle con el agua, dando así un resultado más sustancial.

 

El vídeo ha sido publicado en el canal Crazy Russian Hacker, y en él se explica paso a paso cómo lograr éste sabroso jugo. Primero de todo hay que coger las almendras remojadas y colocarlas en licuadora, con unos 100 gramos es suficiente para obtener medio litro de leche; a continuación hay que añadir en la jarra de la licuadora entorno a medio litro de agua natural; y si bien después él le da al botón para después añadir la vainilla yo os recomendaría echar el extracto antes de oprimir el “on”. Pues bien, una vez vertidos los ingredientes se acciona el mecanismo y tras unos segundo se extrae el resultado a una jarra. Pero sin que se os olvide filtrar los restos de la almendra. ¡Y ya está! Sano, fácil y casero.

 

Además de estar muy buena la leche de almendras puede ser utilizada en bastantes recetas como en la salsa bechamel o en los souffles. Da bastante juego, y más aún si tenemos en cuenta que éste tipo de leche es muy útil también para el cuidado de la piel, las uñas y el pelo, además de para ayudarnos cuando tenemos problemas de tránsito intestinal como el estreñimiento o problemas de colesterol malo (LDL), ya que cuenta con un alto contenido en fibra. No está mal, ¿verdad?.

  • Marta Rodriguez

    que bueno, yo para bajar colesterol uso Regulip1000 y lo ayudo con ejercicio y dieta sana. y hasta ahora los estudios todos de 10