El conmovedor rescate de Mufasa

Mufasa vivía en una planta de tratamiento de aguas, sólo. Rodeado de tanques con químicos tóxicos y peligrosos para su salud. Un trabajador de la planta denunció tal situación, llegando a los oídos de Eldad Hagar, el fundador de la organización de rescate animal Hope for Paws. Mufasa se mostraba desconfiado y muy reacio a colaborar, estaba asustado y muy nervioso. El recate no fue sencillo:

Una vez rescatado, recibió un buen baño, fue alimentado, desparasitado y curado de una infección de oído que tenía. Afortunadamente, Mufasa ahora disfruta de una nueva vida y rescates como el suyo, ponen de manifiesto el poder de las segundas oportunidades.

Quizás te preguntes: ¿Cómo es posible un cambio tan drástico si han transcurrido tan sólo unos cuantos minutos?

¿Sabes por qué ellos pueden cambiar su punto de vista con tanta facilidad? Porque no conocen el rencor ni el odio. Ellos son manifestaciones de amor en estado puro. Ellos siempre ofrecen la otra mejilla. No conocen de enojos o broncas. Ni de engaños o mentiras. Ellos AMAN. Simplemente AMAN.

¿Y luego nosotros somos los seres evolucionados? Dime, ¿Alguna vez te has puesto a pensar sobre el estado evolutivo de amor, respeto, cariño y fidelidad que tienen los perros y en cuántos aspectos nos llevan kilómetros de ventaja?

Tal vez sea hora de empezar a observar a nuestro alrededor con el alma y no con el sentido de la vista.

Tu alma no estará despierta del todo hasta que no hayas amado a una mascota” es una frase que he escuchado más de una vez y que siempre me hace pensar hasta qué punto es importante el tipo de amor que una mascota puede enseñarnos.