La LUNA de SANGRE

Desde toda América se podrá observar este martes un eclipse lunar que será el primero de una tétrada de lunas rojas que se repetirá prácticamente cada seis meses hasta dentro de año y medio, un fenómeno que sólo ocurrirá siete veces este siglo, informó hoy la NASA.

Aunque empezará hacia las 07.00 GMT, el momento más impresionante del eclipse, según las predicciones de la agencia aeroespacial estadounidense, será hacia las 07.45 GMT.

Una de las características de este eclipse es la tonalidad rojiza que bañará la Luna, lo que se conoce como Luna de sangre, además de ser el primero de los cuatro eclipses totales que se sucederán en un intervalo de unos seis meses. Los tres primeros se verán desde América y Oceanía y solo el último, que tendrá lugar el 28 de septiembre de 2015, será “perfectamente visible desde Europa”, según ha informado Serra-Ricart.

la luna de sangre roja

Los eclipses totales de la Luna se producen cuando hay un alineamiento casi perfecto entre el Sol, la Tierra y la Luna, al proyectar la Tierra su sombra sobre el satélite cuando está en fase de Luna llena, un fenómeno poco frecuente que se produjo, el último de ellos, el 10 de diciembre de 2011.

Durante este fenómeno, la Luna pasa por detrás de la sombra de la tierra, oscureciéndose. Sin embargo, la atmósfera de la Tierra dispersa la luz azul y verde, dejando pasar la roja. Durante el eclipse, la luna pasa por esta sombra, y en vez de recibir la luz solar recibirá el brillo rojo de nuestra atmósfera. De esta manera es el eclipse nos muestra una luna bastante fuera de lo común, un fenómeno que muchos llaman luna de sangre.

La sombra de la Tierra tiene dos partes: la umbra y la penumbra. Aunque una mínima parte de la luz solar llega a la penumbra, la umbra no recibe estos rayos. El eclipse tiene que ver con el pasaje de la Luna por la umbra, que la cubre por completo. Sin embargo nunca está totalmente oscura, porque la atmósfera redirecciona los rayos del sol, permitiendo que el color rojo pase por ella.

En este caso, además de en el Norte y Suramérica, el eclipse también se podrá ver mejor desde Australia y el Pacífico, informó en un comunicado la NASA, que desde las 07.00 GMT y durante tres horas transmitirá el fenómeno la próxima madrugada en su página web. Según la NASA, en América se podrá apreciar un auténtico espectáculo en el cielo al ver cómo la Luna cambia de un color anaranjado brillante a un rojo intenso, marrón oscuro y quizás incluso al gris.

En cambio, este fenómeno apenas se ha podido apreciar desde España, ya que la Luna entró en zona de penumbra a las 6.54 (a las 5.54 en Canarias) y llegó a la zona de sombras en torno a las nueve, una hora antes en el archipiélago.

Ha sido precisamente en estas islas donde mejor se ha apreciado el eclipse, aunque de todas formas ha pasado bastante inadvertido en nuestras longitudes. José Carlos del Toro, del Instituto de Astrofísica de Andalucía del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), explicó que “estamos ante el primero de cuatro eclipses que se producirán en los próximos 365 días”.

Destacó que “lo normal es que se den dos al año, aunque debido a las ligeras diferencias entre la órbita de la Tierra alrededor del Sol y la de la Luna en torno a la Tierra, a veces se producen estas variaciones”, y avanzó que “el siguiente tendrá lugar el 8 de octubre”.

Este fenómeno ha estado rodeado a lo largo de la historia de muchas supersticiones y referencias a profecías sobre desastres naturales de gran magnitud.

Por ejemplo, el libro “Four Blood Moons”, publicado el año pasado por el televangelista John Hagee, sugiere una vinculación entre la tétrada y los vaticinios bíblicos sobre el fin del mundo.

La última vez que tuvieron lugar una serie de cuatro eclipses lunares totales ocurrió en 2003 y 2004.

El experto en eclipses de la NASA Fred Espenak aseguró que en el siglo XXI habrá nueve grupos de tétradas, lo que podría inducir a pensar que es un suceso que ocurre frecuentemente.

Pero no ha sido siempre así: “Durante el intervalo de trescientos años desde el 1600 al 1900, por ejemplo, no hubo tétradas”, afirmó.