Hermosa historia de lealtad entre un niño y su perro: Crecer Juntos

Quienes hayáis tenido un perro en la infancia sabréis que éstos pueden llegar a ser los mejores amigos que un niño puede tener, pues siempre están ahí, disponibles las 24 horas del día, y además sin pedir nada a cambio. Una fidelidad que difícilmente se encuentra en las personas y que los más pequeños notan, pues además son sus inseparables amigos de juegos.

 

Por otra parte los animales favorecen que los niños puedan desarrollar unas habilidades sociales más completas, permitiéndoles interactuar más abiertamente con otras personas, y además generando un vínculo especial con el mundo animal y el entorno natural en general. Incluso hay estudios que demuestran que tener una mascota permanentemente al lado ayuda a mejorar el sistema inmunológico, pues éste se vuelve más resistente.

 

En el vídeo que acompaña el post puede verse esta relación, en la cual un niño de corta edad recibe como regalo un perrito; más bien una cría. Se ve claramente cómo crecen ambos poco a poco fortaleciendo una relación de amistad y cariño, jugando y siendo confidentes, en la calle y en los juegos del día a día; en los momentos buenos, y también en los malos. Claro está que el niño se hace un adolescente, y poco a poco comienza a salir con chicas, momento en el cual Duck (el perro), se apunta siempre. No puede dejar sólo a su amigo, claro.

 

Finalmente vemos cómo el perro envejece y ya se le van notando los años, los achaques comienzan a aparecer y siguen juntos; así hasta el final. Una historia de fidelidad que hará que os salten las lágrimas y tengáis otro punto de vista acerca de estos animales; si es que aún no habíais percibido esta especial relación que siempre ha existido entre los perros y los humanos.

 

Un vídeo que hará remover la conciencia de tantos que en estas fechas, y a fin de poder ir de vacaciones, dejan a sus mascotas en el arcén de una carretera o en las jaulas de una protectora de animales. Recordemos cómo los perros, los gatos y demás animales no son juguetes que se puedan coger y tirar como si nada hubiera pasado. Son seres vivos que sienten y padecen de la misma manera que nosotros podríamos hacerlo, que tienen sus sentimientos y que puede llegar a resultar muy triste ver cómo tras haber entregado la fidelidad más absoluta a su dueño éste decide dejarlo en la estacada. Hermosa historia que ayudará a concienciar a muchos.