Le dieron una pizza a este chico sin hogar. Lo que hace con ella lo diferencia de todos los demás

Siempre que veo este vídeo me sorprendo del mensaje y la enseñanza que deja al final del mismo. Estos chicos crearon un experimento social bastante interesante. La idea era poner a prueba a gente al azar en la calle para ver si compartían su comida.

No hay mucha sorpresa en las respuestas que consiguen en un principio, pero después encuentran a una persona especial que los sorprende. Mira:

El concepto de dar está emparentado con el término caridad. La caridad es compartir con otros sin recibir nada a cambio. Por ejemplo se puede compartir ropa, zapatos, comida ó útiles escolares entre otras cosas.

Aunque esto no lo es todo. Aquellas cosas materiales que tenemos nos ayudan a vivir nuestra vida pero pueden cambiar la vida de otros.

 

“A veces los que menos tienen, son aquellos que más dan”.

Esta es una frase bastante conocida. Sin embargo no lo tenemos presente a diario. Sobre todo cuando pensamos ayudar a otros o contribuir en algo dado que casi siempre lo hacemos pensando en cuestiones materiales.

A veces creemos que otra persona necesita algo determinado y muchas veces lo que más necesita no está asociado a términos monetarios.

 

Todos podemos dar algo de nosotros. A veces es tiempo, atención, palabras, una mirada o incluso una simple sonrisa. Son muchas las personas necesitadas que puedes ayudar. No es imprescindible que tengas una cuenta bancaria acaudalada. Esto es una falsa caridad. La caridad se encuentra en el día a día. Se encuentra en cada gesto o incluso en cada pensamiento. ¿De verdad sigues creyendo que no tienes nada para dar? ¿De verdad piensas eso? Asómate a un hogar de niños o de ancianos y verás que, más allá de sus necesidades alimenticias o económicas que generalmente son suplantadas por más de una empresa haciendo “caridad”, son muchos los niños que necesitan un abrazo o ancianos que desean ser escuchados.

 

Ahora que entiendes el verdadero sentido de la caridad ya eres consciente que todos tenemos algo para dar. No te niegues a cambiar el mundo, pues está en tus manos en las pequeñas cosas cotidianas.

No te mentiré; muchos te darán la espalda. Muchos te dirán que pierdes tu tiempo. Pero ¿sabes algo? Esas son las únicas riquezas que podremos acumular y que traspasan la muerte. Piensa en esto: ¿Acaso puedes llevarte contigo tu cuenta bancaria con los ahorros de tu vida?

Sólo puedes llevarte aquello que vivencias. Asegúrate de vivir cosas maravillosas y contribuir cambiando vidas para que, una vez que llegue tu momento, puedas llevarte todas tus riquezas a donde desees ir…