La asombrosa Recuperación de este Perro callejero te va a dejar con la boca abierta

No hay día en el que no nos encontremos con tristes historias de perros que han acabado sacrificados en la perrera, atropellados por un vehículo mientras vagaban por las calles de un suburbio o directamente maltratados por energúmenos descontrolados. Queramos o no es la triste realidad del mundo en el que vivimos, donde para muchos la vida de un perro no vale más allá del precio que pagaron por el animal en la tienda de turno. Una actitud lamentable y cobarde que a demasiados les lleva a deshacerse de sus mascotas cuando acaban cansándose de ellas o cuando descubren que ese cachorro tan mono que compraron crece y hace trastadas; especialmente si no recibe una educación.

 

Y si bien en occidente nos indignamos ante la situación que uno puede encontrarse en las calles, si tornamos la mirada hacia los países asiáticos la cosa se vuelve más cruel si cabe. Y es que teniendo en cuenta la conciencia general y los medios de los que disponen estos países es frecuente ver auténticas oleadas de perros callejeros que vagan a sus anchas sin que ésto le importe a nadie; así hasta que mueren atropellados por un vehículo o consumidos por las enfermedades que podrán encontrar en la calle.

 

En el video que acompaña al post nos podemos encontrar una situación de este tipo, donde un perro famélico, triste y con una sarna en estado muy avanzado vagaba por las calles de la India, un lugar poco propicio para una mascota de este tipo. La verdad es que nada ver su estado y el miedo en sus ojos da qué pensar y a uno se le revuelven las entrañas queriendo salir corriendo a salvar al animal. Por cierto, si en alguna ocasión tenéis la oportunidad de hacerlo no os lo penséis dos veces, quien os escribe estás líneas lo hizo en su momento y nunca se ha arrepentido.

 

El asunto es que los vecinos de la zona habían pasado el aviso de la existencia del animal a una protectora animal local para ver si podían hacerse cargo de la situación. Y como no podía ser de otra manera acudieron a su rescate. El pobre ni tenía fuerzas para escaparse, por lo que fue sencillo atraparle. De todas maneras había caído en buenas manos, pues gracias a los baños, la comida, los tratamientos y el cariño que le dieron sus salvadores cambió radicalmente; hasta el punto de que mes y medio después se convirtió en un perro totalmente irreconocible, hermoso, con la piel curada y con la mirada llena de alegría y esperanza nuevamente. Un final feliz.