¿Te animas a verlo? Así se hace un TATUAJE, vídeo en HD y Slow Motion:

A pesar de que a día de hoy tatuarse sea algo muy común no es algo novedoso que digamos, ya que este método para decorar la piel lleva entre nosotros más de 5000 años. Eso si, antes no se hacía simplemente por estética, sino que por regla general llevaba un trasfondo religioso muy marcado. Y bueno, las cosas cambian con los años, ya que a día de hoy no creo que vayáis a ver curas tatuados imitando a los antiguos sacerdotes egipcios. Las técnicas también cambian, pasando del puntillado realizado a mano a las máquinas eléctricas con aguja desechable con las que se trabaja a día de hoy.


El funcionamiento de una de estas máquinas es sencillo, existiendo de dos tipos. La primera tiene un motor eléctrico cuyo rotor (el eje que se mueve) está enganchado a la aguja, de tal manera que por cada vuelta pegue una puntillada. Las máquinas del segundo tipo están alimentadas por corriente continua, que se interrumpe a deseo del tatuador mediante un pedal de control; cuando dicha corriente alcanza un par de bobinas situadas en la máquina se activa un campo electromagnético que hacer moverse una pieza metálica. Esta pieza es la que provoca el movimiento de la aguja y por ende, la perforación de la piel.

En cuanto a las agujas, que siempre son desechables, también las hay de diversos tipos, dependiendo de si son para hacer trazos o sombras (mucho cuidado si vais a haceros un tatuaje y veis que el tatuador no usa guantes ni cambia la aguja por una nueva que esté embalada). Éstas atraviesan la epidermis (la piel exterior) para llegar a la dermis (la capa interior), y claro, en esta parte se encuentran muchas terminaciones nerviosas, de ahí el dolor que suele sentirse cuando se hacen tatuajes. Algo que también varía dependiendo de la zona trabajada, ya que no es lo mismo la espalda que el antebrazo o el tobillo. Y pensar que hay quien se tatúa las partes íntimas…

En el vídeo que acompaña a este post, publicado en Youtube por el canal Smarter Every Day, se puede ver cómo es todo esto que os he contado, pero con la peculiaridad de que la lente que están empleando puede grabar a cámara lenta, por lo que las sensaciones, el efecto y los detalles son bien diferentes. Se puede ver perfectamente la perforación de la piel.

Como curiosidad os comento que algunas de las tintas que se utilizan en este arte que es al tatuaje tienen origen animal, por lo que en principio las personas veganas no podrían emplearlas. Para ello, en los salones profesionales de tatuaje suele haber a disposición de estos clientes una gama de productos adecuados a su modo de vida. Así mismo hay que tener cuidado si se sufren alergias, ya que las tintas, más allá de que estén hechas con productos de origen animal, vegetal o mineral, pueden llevar muchos tipos de metales en su composición dependiendo del color empleado. Por no hablar de la propia aguja, metálica, claro. Pero tranquilos, que para esto también hay alternativas, todo es cuestión de informarse. Compártelo si te gustó.